FADEMUR alerta en el 25N sobre la mayor vulnerabilidad de las mujeres rurales frente a la violencia machista
La Federación subraya que el aislamiento y la falta de recursos retrasan la denuncia y pone el foco en la explotación sexual con su campaña de este año
Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25N), FADEMUR ha querido volver a visibilizar una realidad que con demasiada frecuencia queda fuera del foco: la especial vulnerabilidad que sufren las mujeres que viven en el medio rural ante la violencia de género. Desde la Federación remarcan la necesidad urgente de seguir reforzando la prevención, la detección y el acompañamiento en entornos rurales, donde las víctimas afrontan mayores barreras y menos protección.
A mayor ruralidad, menos denuncias
FADEMUR recuerda que las mujeres que residen en pueblos están expuestas a una doble desigualdad: por ser mujeres en una sociedad aún marcada por brechas de género, y por vivir en lugares donde los recursos son más escasos.
La falta de servicios especializados, la menor presencia institucional, el miedo al qué dirán, la dificultad para desplazarse o la ausencia de espacios seguros son factores que condicionan la denuncia y el acceso a ayuda.
Veinte años para romper la relación de maltrato
Los datos recopilados por FADEMUR en un estudio realizado junto al Ministerio de Igualdad y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género muestran una cifra especialmente dura:
las mujeres rurales víctimas de violencia de género tardan una media de veinte años en romper una relación de maltrato.
Una demora que está relacionada con el aislamiento, la dependencia económica, la falta de información sobre derechos y recursos, y redes de apoyo insuficientes en territorios dispersos. Todo ello configura una desigualdad territorial que dificulta la salida de la violencia.
Más medidas para una doble vulnerabilidad
FADEMUR valora que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género renovado contemple medidas específicas y mayor financiación destinadas a mujeres rurales y mujeres con discapacidad, dos colectivos que requieren respuestas adaptadas.
Sin embargo, la Federación insiste en que no basta con incluir medidas sobre el papel: es imprescindible que se traduzcan en presencia real en el territorio, recursos suficientes y protocolos eficaces que funcionen en los pueblos.
La violencia machista también golpea al medio rural
La organización recuerda que la violencia machista sigue dejando víctimas cada año. Según los datos recogidos por su Observatorio de Violencia de Género en el Medio Rural, en lo que va de año se contabilizan decenas de mujeres asesinadas, varias de ellas residentes en municipios pequeños.
Para FADEMUR, esto confirma que la dimensión territorial importa y que el mundo rural necesita una respuesta específica y sostenida.
Campaña 25N contra la trata y la explotación sexual
La campaña de FADEMUR este año pone el acento en otra forma de violencia que también afecta a las mujeres rurales: la explotación sexual y la trata.
A través de un spot difundido dentro de #CultivandoIgualdad, la Federación denuncia la normalización del pago por sexo y el silencio social que lo ampara, recordando que pagar por sexo es una forma de violencia de género.
En muchos entornos rurales, los clubes o prostíbulos aparecen en proporción elevada respecto a su población, operando en contextos de invisibilidad y falta de control institucional; una situación que incrementa la indefensión de las víctimas.
FADEMUR pide romper la indiferencia y reforzar la condena social frente a esta violencia, también en los pueblos.

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